sábado, 7 de mayo de 2016

Nos mudamos a Wordpress

Llamadlo comodidad, estética o inquietud (de culo), pero recojo los bártulos de blogger y me marcho a un ático luminoso con vistas al mar. Estaba un poco harta de que el diseño básico fuese tan sumamente feo, difícil de leer, aburrida de la endemoniada interfaz de blogger, así que adiós. He migrado las entradas de este al otro (y ha sido más fácil de lo que pensaba) así que dejaré este abierto unos días hasta que mis cuatro lectores, vosotros, os hayáis enterado y luego cerraré sus puertas. A ver qué tal va todo.

A partir de ahora, aquí: http://elpapelamarillo.wordpress.com/

martes, 26 de abril de 2016

“Cómo ser mujer”, de Caitlin Moran

Cómo ser mujer no es un tratado ni una guía para crecer como mujer en un mundo que no te comprende. Ni siquiera tiene una serie de pautas que ayuden a la lectora curiosa. Aunque sí es cierto que esta puede, en un momento de lucidez, gritar ¡ES VERDAD! mientras aplaude, contagiada del espíritu Moran. Lo que sí es Cómo ser mujer es el divertidísimo testimonio de la vida de una mujer (periodista, crítica, presentadora de televisión, feminista y la caña), que narra su historia a partir de ese desagradable momento con trece años en que se dio cuenta de que mierda, ella también era o iba a ser mujer.

Qué queréis que os diga: sobre todo, me he reído muchísimo. Otro rollo lo que me he reído. La naturalidad y desenvoltura que Moran utiliza para hablar de los eventos que más le marcaron, y todo lo que emana de cada capítulo, me han fascinado. Es inteligente, es mordaz, es divina. Focalizando la atención en diversos aspectos de la vida de las mujeres de los que todas hemos oído hablar por activa y por pasiva (la regla, los sujetadores, las bodas, por qué tener o no tener hijos…) los orienta hacia su experiencia propia. Y en lugar de quedarse ahí, le da una vuelta, adoptando un tono reflexivo para plantear debate sobre algunos temas. Basándose en algunos preceptos feministas, como podría ser la absurda tiranía de la depilación o el derecho al aborto, aborda cuestiones que quizás para la lectora menos formada en feminismo puedan resultar sumamente esclarecedores. A mí me ha dado nuevas ideas para justificar mis posturas e incluso ha colaborado a la hora de plantear una serie de debates. No solo esto, sino que esta obra me resulta muy redonda a la hora de plantear imágenes, símbolos y metáforas. Las ocurrencias de Moran son muy ingeniosas, no solo a la hora de hacer chistes (que de verdad, hacía mucho que no me reía así con una obra). Quizás aquí estoy jugándomela, pues soy parte del tárget del libro –de esto hablaré más abajo– pero no me parece tan osado suponer que alguien (hombre o mujer no iniciados en el feminismo) pueda a partir de Cómo ser mujer esclarecer ciertos aspectos de este movimiento que le parecieran antes muy exagerados.
«En la teoría de la “Ventana Rota”, basta dejar una ventana rota sin reparar en un edificio vacío para que los más vándalos empiecen a romper las demás. Al final se colarán en el edificio, y encenderán fogatas o se convertirán en okupas.De la misma manera, si vivimos en un ambiente donde se considera desagradable el vello púbico femenino, o se ridiculiza constantemente a las mujeres famosas o poderosas por estar demasiado gordas o demasiado flacas, o por ir mal vestidas, la gente empezará a colarse en el interior de las mujeres y encenderá fogatas ahí. Las mujeres tendrán okupas.»

Pero no se puede hablar de Cómo ser mujer reduciéndolo a una obra divertida con la que pasar el rato. Me gusta porque te la cuela: estás leyendo, apacible y descoñadamente, la narración de cuando le bajó la regla o de su boda, y de pronto se pone a hablar de feminismo, de igualdad, de la realidad para las mujeres. Así, se generan una serie de altibajos en el humor que se tiene durante la lectura, pasando de la risa al desasosiego y la desazón en pocas páginas. Y ya os he dicho que el humor no quita que Moran sea muy capaz de desenvolverse con la palabra escrita. Su dominio de lenguaje es excelente, la selección de elementos sitúa muy bien al lector y elige muy bien qué temas contar. Quizás lo que más me ha gustado ha sido cuando habla sin ningún complejo del aborto. Afrontar este asunto es difícil, sobre todo porque hay un estigma increíble alrededor de él, y lo trata de una forma tan sutil y tan fácil de digerir, pese a lo duro del tema, que en total termina resultando el alegato a favor del aborto más convincente que yo he leído.

Todo esto me lleva a la pregunta ¿es un libro apropiado para cualquier lector? Por supuesto que no. El de Moran no es un humor algodonoso, no: es basto a más no poder (habla de la relación de la mujer con su cuerpo y apunta sus nombres favoritos para hablar de los genitales) que acompaña a un tema conocido como “impertinente”, el feminismo. Habla del aborto, habla de los hijos y del matrimonio desde una posición muy pragmática, habla, en suma, de asuntos que a mucha gente le parecen inapropiados. Es decir: no se lo compréis a vuestra madre. Pero sí a vosotras. Nunca está de más ver cómo no sois las únicas que llegan a casa con unas ganas locas de quitarse el sujetador, o cómo hay más gente con apelativos cariñosos para sus tetas. A mí me parece un imprescindible: os consideréis o no feministas (hay un capítulo dedicado a esto), compartáis todo lo que dice y lo repitáis en vuestra cabeza cual mantra o diverjáis con ella en ciertos aspectos. Habla de cosas demasiado importantes como para relegarlo a “libro divertido”. Leedlo, en serio. Con respecto a mí, ya os contaré cuando lea Cómo se hace una chica (no tardaré, necesito un chute de Moran como el respirar).

lunes, 11 de abril de 2016

"Carol", de Patricia Highsmith

Ya sabéis lo mucho que ha sonado Carol este año. La película protagonizada por Cate Blanchett y Roonie Mara ha promocionado una novela que, de no ser por ella, habría continuado siendo leída por un público limitado. En lo personal mi desconocimiento de la obra era absoluto, pese a que ya leí el año pasado El talento de Mr. Ripley de la misma autora (si tenéis la oportunidad es una novela muy recomendable). Tras leer Carol (The Price of Salt originariamente), no tengo muy claro cuál me gustó más.

Carol es una novela muy sutil. Cuenta una historia de amor entre dos chicas y por supuesto, rompió los esquemas en una época en que los personajes homosexuales y las novelas en las que aparecían estaban condenados al drama por el drama más absoluto. Así, la de Therese y Carol es solo una historia de amor, pero preciosa. Durante la lectura, me llamaba la atención la diferencia entre este narrador y otros que había leído anteriormente. Nunca antes había leído a una narradora mujer, escrita por una autora mujer, describir a otra mujer de forma más o menos sexual. La sensibilidad de mujeres y hombres (llámalo socialización, llámalo x) es diferente en este aspecto, las cosas en las que una y otro se fijan, la descripción de la persona amada, y es maravilloso contemplar la construcción de un personaje tan elegante como Carol desde la mirada inocente de Therese. Quiero decir, es imposible no enamorarse de Carol. Subyuga. Te hace pequeña sin hacerte de menos, y eso se percibe durante toda la novela: narrada con una mesura y un mimo increíbles, con una extrema importancia de los silencios y sobre todo de los diálogos de las protagonistas, con gran meticulosidad a la hora de hacer comprender al lector la radiografía del personaje. De verdad, maravillosa.
Carol reapareció con una taza blanca sobre un platillo, sosteniendo este y el asa de la taza mientras cerraba la puerta con el pie:
-La he dejado hervir y le ha salido nata –dijo, molesta-. Lo siento.
Pero a Therese le encantó porque se imaginó que eso le debía de pasar siempre. Se quedaba pensando en algo y la leche hervía.
También es admirable cómo el personaje de Therese crece durante la novela. De ser un pollito asustado e incapaz de comprenderse a sí misma y sus sentimientos a una persona independiente con una voz mucho más interesante. La obra, pues, evoluciona de ser Therese chiquitita al lado de una enorme Carol a una relación sin miedo. Y de esto habla. Del paso del sentimiento al amor, del vencer el miedo y a la gente, de conseguir la paz, como queráis llamarlo. Creo que tanto novela como autora son indispensables: por su forma de tratar la tristeza, por su óptica, por las imágenes, por el frío, por el calor y por las noches de viaje en coche de Therese y Carol, por cómo de sus conversaciones se van trazando unos personajes maravillosos. Por favor, leedlo. Es difícil hablar de un libro que te ha gustado mucho, al menos de forma concreta: me pasé horas pensando en la novela al terminar de leerla, pero no tengo mucho que deciros más allá de intentar convenceros por todos los medios de que la leáis. Así pues, cierro aquí, esperando sinceramente que os interese lo suficiente como para leerla. Merece muchísimo la pena, de veras.

En otro orden de cosas, me parece una lectura muchísimo más interesante para realizar si se busca un libro relacionado con la comunidad LGTB que todas las novelas publicadas especialmente para ser vendidas bajo este signo. La normalización no se produce a partir de un libro que trate el ser arcoíris, sino narrando una historia de amor, como esta, de dos chicas, dos chicos, etc. Así que para todas aquellas interesadas en el tema, aquí podéis encontrar un excelente ejemplo de cómo hacerlo bien.

PD: Aunque no pongo puntuaciones a los libros, he puesto una etiqueta llamada "recomendable" donde pondré los libros que, para mí, merezcan mucho la pena. Salud.

lunes, 1 de febrero de 2016

Lecturas de enero

¡¡Estoy de exámenes!! ¡¡Y de trabajos!! Y si ya per se soy yo una persona a la que se le da demasiado bien dejar las cosas para mañana y para nunca, en exámenes entro en una combustión agónica permanente que no ayuda precisamente. Pero pese a estar de exámenes he leído alguna cosita este mes, concretamente 4 o 5 o 6 cositas, depende de cómo lo mires. Donde digo “pese a”, léase antes “gracias a estudiar lo que estudio”. En plena saturación tras toda la tarde dándole vueltas a un trabajo me pongo a escribir el resumen de lecturas del primer mes del año, que me parece una forma de desconectar tan buena como cualquier otra. Bien pues (lo que más satisfactorio me resulta de este collage es que el cohete y la limusina parecen formar un único ente):

1. Las aventuras de Barry Lyndon / William M. Thackeray
Una lectura entretenida, divertida, muy inteligente. La voz narrativa me ha gustado mucho, considero que es una obra agradable. Como inmersión repentina y peculiar en la novela picaresca ha tenido su enjundia inesperada (tiene una explicación).
2. El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha / Miguel de Cervantes
Creo que no hace falta que diga que si alguien se anima, dudo que haya arrepentimiento.
3. Cosmópolis / Don DeLillo
Muy interesante visión del mundo, preciosa narración pausada que acompaña a una historia lacónica pero dinámica. Leeré más a DeLillo (¡me estrenaba  con esta!).
4. Crónicas marcianas / Ray Bradbury
Escribí una reseña en Goodreads hace más o menos media hora (todo ese tiempo ha necesitado mi portátil para hacer el collage).
5. Telaraña / José Luis Cantos
Escribí una reseña para Libros Prohibidos que podéis leer aquí.
6. ¿Qué es un género literario? / Jean-Marie Schaeffer
Hay una única razón para que haya incluido este libro en la lista y esa razón era que necesitaba una sexta imagen para que la fotografía no quedase fatal. Yo qué sé, si os interesa la teoría de géneros y tenéis mucha paciencia no seré yo la que os diga que no lo leáis.

(Cuando digo ¡menos mal que estudio lo que estudio! quiero decir eso mismo, cuatro de estas seis lecturas son de la carrera). Esto es todo lo de este mes. Todas han sido lecturas de aceptables para arriba, a destacar Cervantes y con Bradbury, ambos increíbles. Bien, pronto (espero): os hablaré de libros concretos de forma más exhaustiva y haré aquello de planificar lecturas. Pero hoy no. Hoy me voy a hacer cosas.

viernes, 8 de enero de 2016

Propósitos para el 2016

El comienzo de un nuevo año es significativo. Estoy convencida de que todos, de manera inconsciente algunos, pasamos los últimos días de cada diciembre pensando en qué cambiar y qué mantener a partir del mes siguiente; que mientras hacemos el brindis con el champán empezamos a elucubrar sobre los propósitos; que nos encanta planificar el año desde el primer momento. Sin embargo es de sobra conocido lo que les pasa a estas ideas maravillosas: se las lleva el viento. Escribirlas ayuda, es cierto, y colgarlas en la red ya ni os cuento, para que por lo menos el primer mes la cosa vaya por buen camino. Pues helos aquí, mis propósitos para este 2016.

1) LEER A MUJERES
La idea surge de la entrada de Mariano Hortal, que se ha propuesto que este año sea el de las mujeres. A mí me resulta imposible (por las lecturas para la web en la que escribo y para clase) pero me llamó muchísimo la atención la idea. Parece una tontería, pero el año pasado la cantidad de libros escritos por mujeres que leí fue mínima. "Ya, es que yo no me fijo en el escritor sino en el libro", ya, me alegro, pero yo me estoy fijando ahora y tampoco te he preguntado. Pretendo evitar esa enormísima carencia de libros escritos por mujeres en mi haber mental y literario. Tengo ya una lista de autoras pendientes, comenzando con Flannery O'Connor (ya os hablé de ella): Sarah Waters, Joyce Carol Oates, Alice Munro, Ana María Matute, Belen Gopegui. Y más, claro. Ya os iré enseñando y por supuesto, estoy abierta a recomendaciones, que nunca son demasiadas y me encanta eso de abarcar muchísimo y no apretar nadita.

Y a explorar lo inexplorado (estoy muy entusiasmada con este propósito, la verdad). 

2) GÉNEROS NUEVOS
Este año es el definitivo: el que, esta vez sí, retomo la ciencia ficción y la fantasía (#risa). Me interesa moverme entre los géneros que aún no he probado, me queda mucho por leer y qué mejor manera que seguir un poco una cohesión genérica entre las lecturas. Quiero leer: novela negra (que me da mucha pereza, ya sabéis, pero me he levantado hoy comprometida con esto de leer), ciencia ficción y fantasía (ya, guapa) y terror terror terror (en vena y porque tengo un problema). De la romántica ya me olvidé para siempre, me parece a mí.

3) LO DE CASA
Además estoy interesada en ir leyendo lo que tengo en casa. Comprar libros es absurdo si no se leen, y tengo cosas en la estantería desde hace más de dos años. Este es el definitivo en el que me he hecho una lista de la que iré sacando los títulos: si no me apetece leerlo en ese momento y no me ha apetecido en dos años -muchos son de literatura juvenil que ya no me atrae- lo dono a la biblioteca y sanseacabó (es posible que tenga más de 80 títulos sin leer en mi habitación de casa, lo cual me parece flipante: ¿de dónde saqué yo tanto dinero?).

4) DIEZ NOVELAS PARA UN AÑO
Por último: planeo hacer una lista de diez novelas concretas para leer durante este 2016. Son libros que siempre he querido leer pero que voy aplazando por X o Y razones y que me apetece bastante leer de una santa vez. Recomendaciones de estas que se han convertido ya en una letanía, libros de esos que Todo El Mundo Ha Leído Menos Tú, Tía, etcétera. Son los siguientes:

-LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES/Stieg Larsson 
(si me gusta, los siguientes, aunque ya me han dicho que el bueno es el primero)
-UNA VACANTE IMPREVISTA/J. K. Rowling
-LAS LUMINARIAS/Eleanor Catton
-A BRIEF HISTORY OF SEVEN KILLINGS/Marlon James
-ATONEMENT/Ian McEwan
(¿son las primeras 100 páginas de lo más mágico que leí en 2015?)
-LOS DETECTIVES SALVAJES/Roberto Bolaño
-LA SUBASTA DEL LOTE 49/Thomas Pynchon
-HABLEMOS DE LANGOSTAS/David Foster Wallace
-EL JILGUERO/Donna Tart
-LAS CORRECCIONES/Jonathan Franzen


Aparte de esta selección –que para el que me conozca y hable conmigo tampoco tiene demasiada complicación, la verdad– tengo la intención de retomar la lectura de los ganadores y nominados de los distintos premios literarios del mercado (no, el planeta no), instaurar una cierta metodología en mis lecturas, aprobar los exámenes, tener una dieta equilibrada, salir a correr, controlar mis finanzas y... eh... qué pereza da empezar año, madre mía, dejémoslo ahí...



(saludos de mamarracha)