jueves, 6 de agosto de 2015

“The Girl from the Well” de Rin Chupeco

Qué vergüenza, cuánto tiempo. ¡Y yo que quería constancia..!

Esto es literatura juvenil, género del que prefiero mantenerme alejada y desde luego no comentar en el blog, pero me ha resultado una lectura tan interesante que creí adecuado hablar de ella. A grandes rasgos, The girl from the well es una revisión inteligente de los mitos de terror japoneses de los que beben, por ejemplo, las películas The ring o La maldición. Y, como es obvio, es una novela de terror. Por partes.

Comenzaré diciendo que es de terror de verdad. Como gran adepta a este subgénero (disfruto muchísimo de las novelas que me dan miedo, y últimamente también del cine), fue maravilloso ver cómo al cerrar el libro e ir a dormir tenía una cierta sensación de incomodidad. No creo que le quite el sueño a nadie, y sin embargo genera muchísima aprensión. No había leído nunca algo destinado a un público juvenil que lograse este objetivo. Hay varias cosas que acentúan el miedo generado, y que además consiguen que The girl from the well sea una buena novela con características poco usuales, sobre todo en el género en el que se encuentra situado. El punto de vista narrativo es sugerente, magnético, bien llevado. El espíritu japonés que lleva el mayor peso de la trama también sobre sus hombros se encarga de narrar y lo hace desde varias perspectivas al mismo tiempo: hay momentos en los que cuenta con varios puntos de vista en una misma escena, los más interesantes, y otros en los que esto sirve de excusa para poder narrar todo lo que sucede sin cambiar a un narrador en tercera persona. Más allá de esto la forma de escribir de Rin Chupeco no se sale de lo común. Es ligeramente poética pero se centra mucho en lo que quiere contar, lleva bien el tono de la historia, genera interés y utiliza bien el recurso de las repeticiones que le presta el personaje del espíritu y del que confieso que en un principio creí que iba a abusar. Sin embargo, creo que la perspectiva múltiple de la que hace uso es algo interesante y que merece la pena elogiar.

Quería incidir también en un aspecto que me parece bastante reseñable: la relación entre los distintos personajes está bien labrada, es lógica, no acelera. La autora es muy metódica a la hora de establecer las distintas partes de su libro, lo que provoca (y no lo entiendo) aburrimiento en muchos lectores que tacharon de monótono el libro debido a que no tiene la acción habitual de uno dirigido al tárget al que este está dirigido. He visto reseñas en Goodreads donde se dice, cito, "el fantasma se limita a mirar y seguir a la gente". Bien, no pensaba que este libro fuese tan complejo, pero insisto: los personajes están muy bien creados y se ajusta a lo que se espera de ellos con la información que tenemos. La monotonía para mí terminó al finalizar el primer capítulo Por otro lado, ¿qué clase de acción espera el lector por parte de un espíritu cuyo objetivo es matar a asesinos de niños cuando no hay ninguno alrededor? Obviamente espera, mira y narra lo que sucede, pero en gran parte de la novela podría pasar perfectamente por un narrador omnisciente.

Por otro lado, gran parte de la trama no tiene ninguna originalidad. Hay una maldición que acompaña a un niño, una mujer oscura y terriblemente malvada, un espíritu algo más puro que va a ayudar al niño, mujeres japonesas que saben más de lo que aparentan... son componentes bastante habituales en el género de terror. En la literatura juvenil ya es más difícil encontrarse algo de este estilo (quiero recordar Anna vestida de sangre, un libro que intenta también ser un poco de miedo y se queda en la parte más cutre del YA). Hay un cierto punto de inflexión en la novela en el que se solventa el misterio principal y continúa la trama; a partir de ese momento todo se vuelve bastante más agradable de leer y la lectura mecánica pasa a ser interesante, sobre todo porque se aumenta la importancia y el carisma del personaje principal. Sin embargo es un producto que en general puede funcionar muy bien.. En la fidelidad a la tradición de la que bebe ya no me meto. Sé que la figura de Okiku está creada a la imagen de las niñas terroríficas que salían en películas como The Ring (esas que cuando tenía 14 años me tuvieron más de un mes casi sin dormir, qué jodida cruz de niñas), pero no sé hasta qué punto los mitos son así o si han sido adulterados. Ni tan siquiera sé si son mitos de verdad o es todo una autoficción, una bola que se hace más y más grande a medida que pasa el tiempo. Casi que prefiero dejarlo así, soy demasiado impresionable.

Lo dicho: si sois lectores habituales de novela juvenil, merece la pena detenerse en la primera novela publicada de Rin Chupeco. Sobre todo si os gusta este género; estoy segura de que la lectura será agradable. En septiembre os hablaré de The suffering, la segunda parte de la novela, narrada por otro personaje. ¿Es demasiado pronto para dudar de que mantenga el nivel?

3 comentarios:

  1. ¡Buenas! Ya dicen que más vale tarde que nunca, ¿no?

    No conocía este libro y aunque no me desvivo por leerlo, me ha llamado la atención; no soy muy de literatura juvenil, pero me gustan el terror y el folclore me parece muy interesante. Si bien es verdad que he leído y visto muchas historias de este tipo (por eso no me llama tanto como para correr a comprarlo), me suelen resultar entretenidas. Lo que me echa un poco más para atrás es lo de las segundas partes... ¿ya no se puede escribir un libro autonconclusivo o qué? OTL Yo también soy de las que espera lo peor de las segundas partes, por cierto XD

    Me ha gustado tu reseña, me he hecho una idea del libro y me fío de tu criterio porque me parecía increíble que "Anna vestida de sangre" se considerara terror, ya que ni con la sinopsis me parecía "terror" .__. ¿Quizá juvenil sobrenatural? No sé, no lo he leído, pero en las reseñas y citas nunca me pareció de terror .3.

    No me extraña que alguna gente diga que "no pasa nada", la imagen de fantasma que tenemos hoy en día por occidente es muy diferente no sólo a la de oriente, sino también a la imagen que se tenía en la antigüedad... Últimamente las historias de miedo son mucho más de "acción" (en el sentido de sustos a montones) que algo lento e insidioso, pero a mí, aunque me gusta el terror de todo tipo, me suele gustar ese terror del que tú hablas, ese que te deja incómoda durante un rato y que se desarrolla "bien".

    Para acabar, creía que el fantasma estaba basado en Okiku, la chica del pozo que contaba platos: https://hyakumonogatarispanish.wordpress.com/tag/okiku/ Sé que has dicho que eres impresionable, pero te lo dejo por si te interesa ^^ A mí me encantan estas cosas ^u^ (sí, aunque después me den miedo).

    Saludillos ♪

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  2. Tía, no sé, es que a mí todo lo que sea de miedo me da muy mal rollito y me alejo todo lo posible... Pero qué bien que hayas encontrado una novela juvenil que te haya gustado :)

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