viernes, 27 de noviembre de 2015

"Blacksad" de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido

ADVERTENCIA PARA LOS PURISTAS: utilizo en esta entrada el término “novela negra” como paraguas, sin saber si se trata esto de novela de detectives o qué (porque tengo 0 idea).

Algo pasa con los cómics: por ser obras que se suelen leer con más facilidad que una novela, porque descubrir nuevas cosas en ellos es fácil o porque podría estar largo rato contemplando cada viñeta, los releo con frecuencia. ¿Cuántas veces puedo haberme leído Midnight nation desde la primera vez que flipé con lo que contaba? No lo sé. Con Blacksad me pasaba igual: pese a que hay ciertos aspectos que no me gustaban, de vez en cuando volvía a cogerlo y me ponía a leerlo de nuevo. 

Hoy, ya leídos los cinco tomos publicados, os hablo de esta serie tras la última relectura. Como ya es conocido por la mayoría, Blacksad es un detective y cada uno de los tomos relata una de sus investigaciones, llenas de bajos fondos, mujeres hermosas, cigarros y seres despreciables, los arquetipos máximos de la novela negra. Blacksad es también un gato, en un mundo en el que cada personaje, cada tipo, es un animal diferente según sus características; y creedme, la selección es excelente y divertidísimo ver cómo han elegido un animal óptimo para cada repesentación: sicarios, periodistas, estrellas de Hollywood, blancos y negros. Quiero aclarar que no soy una gran lectora de novela negra y de hecho suelo evitar este género (si alguien tiene a bien recomendarme libros para comenzar, siempre será bienvenido). Sin embargo he disfrutado muchísimo en general de la lectura de esta serie, quizás precisamente porque me parece que cumple todos los tópicos y la manera visual en que lo hace me resulta muy agradable. Quisiera estructurar la crítica de alguna forma útil, así que hablo del dibujo: me parece una auténtica maravilla. En cada tomo hay un color que destaca más (se nota sobre todo a partir de Arctic-Nation, donde el blanco predomina y marca el tono completo del número; en ese sentido el primero, Un lugar entre las sombras, da la sensación de ser más introducción, pues juega más presentando escenas y personajes), cada viñeta es una obra de arte, los personajes tienen muchísima fuerza, muchísimo carácter y expresión tan solo con la manera que tienen de moverse. Me parece fascinante la vida que tienen, todo lo que se transmite con los juegos de luz, con los ojos. Los escenarios son muy interesantes, sobre todo en El infierno, el silencio (número 4), donde hay una serie de viñetas que no podía dejar de mirar. Son alucinantes. 
De Un lugar entre las sombras
El guión ya es otra cuestión, la historia no me gusta tantísimo; ni cuando la leí por primera vez ni en esta última lectura me ha terminado de encajar del todo. Sí considero que hay tomos excelentes en comparación con otros que bajan el nivel de la serie de una manera abrupta, así que separo tomo por tomo. Un lugar entre las sombras (escribiendo esto me acabo de enterar de que se llama así y no simplemente Blacksad. Qué cosas) sirve, ya lo he dicho, como introducción a los personajes, a la manera de contar de los autores y tiene una investigación resultona. Desde luego como primera parte es óptima, porque te percatas del tono oscuro pero socarrón de las obras y de los modos del protagonista en un momento. Arctic-Nation me parece más interesante con las relecturas que en un primer momento, pero de todas formas me gustaron mucho los conceptos que presenta, la selección de personajes aquí se hace más inteligente aún al presentar a los negros y a los blancos, a los buenos y a los malos (no todos negros ni todos blancos), etcétera. Alma Roja es el que menos me ha gustado por muchísimo. Presenta mil asuntos, pero todas las historias que aparecen carecen de una ilación lógica, no hay un hilo lo suficientemente interesante como para tirar por él, y al final todo queda en nada. Lo único que me resulta un poco más interesante es la locura en ciertos personajes, pero hasta eso es anodino. Lo cierto es que las primeras páginas lo presentan diferente, pero al final resulta que preferiría no recordar nada de este tomo. 

Llegamos así a mi favorito, El infierno, el silencio (¡qué titulazo! Es que no le han puesto ni una “y”, le ponen una coma para que sea más lacónico, más pausado, qué preciosidad). Ya comenté más arriba que me fascinaron los escenarios en concreto de este tomo y la historia que se narra también me resultó sumamente interesante. También en este caso se abren historias del pasado y aparecen personajes de poca confianza y sin embargo se llevan de una manera mucho más agradable y correcta que en el anterior. La localización, Nueva Orleans, es casi un personaje más, la manera de llevar la historia me parece óptima (desvelando secretos en lugares acertadísimos para mantener la atención) y, en suma, lo considero el mejor de los cinco con diferencia. Amarillo es, de todas formas, muy interesante: la historia se aleja bastante de lo que encontramos en los números anteriores y con bastante éxito, la verdad. Una suerte de road trip truncado con personajes beatnik rondando por ahí y, por supuesto, un crimen o dos. Está escrito sobre una base más sencilla que los anteriores y se nota, la narración es más distendida, más suave, es el número más relajado de la serie y esto no es malo, para nada. De hecho es muy bueno, el cambio de tono ayuda mucho y le da otro toque a Blacksad, serie y personaje. Yo no sé a qué estáis esperando para haceros con los cómics, los han recomendado mucho ya, así que me uno a la lista de admiradores de la serie y os invito a que os hagáis con un ejemplar de Un lugar entre las sombras (y que sigáis; y si no queréis, pues de El infierno, el silencio directamente).

viernes, 6 de noviembre de 2015

"El misterio de Salem's Lot" de Stephen King

Esto de volver de vez en cuando a un blog sin previo aviso para, además, hacer una entrada hablando de un libro de Stephen King que el 80% del público objetivo de dicho blog ya habrá leído… bueno, es algo que llevo bastante bien. ¡De algo hay que morir!

Estoy leyendo la obra de Stephen King por orden de publicación. Eso ya lo dije alguna vez. De momento llevo Carrie, El misterio de Salem’s Lot y como tres capítulos de El resplandor. Sin prisa y con pausa. Total, que estamos en 1975 y se publica Salem’s Lot. Second Coming, que quería llamarlo inicialmente King (entiéndase como segunda venida de Drácula, esta vez en Estados Unidos). En el pueblo pasan cosas extrañas, un par de tipos acaban de alquilar la Casa Misteriosa (esa que hay en todos los pueblos) y Ben Mears vuelve al pueblo para escribir su nueva novela que, casualidades de la vida, gira en torno a esa casa y su relación con él. Desaparece alguien, desaparece otro alguien y ya la hemos liado. Esta es la primera novela que King publica de esa serie de libros enormes ubicados en pequeños pueblos de Maine a los que llega el horror en su estado más puro. De estos ya he leído otros tres (It, que me parece el mejor, La cúpula y La tienda), la evolución se nota: en este caso no encontramos ni de lejos un pueblo con tanta personalidad como en sus obras posteriores. Da la sensación de que King no tiene tanto que contar, que Salem’s Lot no está tan vivo como es habitual en él, que los habitantes del pueblo viven cada uno por su lado sin llegar a conformar un todo. También es un poco tosca el salto entre personajes y situaciones, que siempre ha sido una de las cosas que más me ha gustado de este autor: su facilidad para introducir tramas paralelas sin ninguna dificultad, la facilidad para seguir y recordar las historias de cada personaje. Aquí es algo difícil, aunque también es cierto que hay menos personajes lo que hace que no se note tanto este problema.
“Aquí no hay otra vida que la lenta muerte de los días, de modo que cuando el mal se abate sobre el pueblo, su llegada parece casi preordenada, dulce e hipnótica. Es casi como si el pueblo supiera que el mal se aproxima, y qué forma tomará.”
Creo que es inevitable, una vez se ha leído más de una obra de este autor, compararlas entre sí, pues tiene un estilo muy marcado y sobre todo unas estructuras muy semejantes, aunque las tramas varíen. Los géneros de las obras de King se repiten, y ya no estoy hablando del terror (que es el más obvio), estoy hablando de la radiografía de la sociedad americana, del elemento paranormal acompañado de una parte humana que es la que hace posible que el terror llegue a los pueblos, del niño o grupo de niños que va a conocer su destino/madurar/comprender el mundo adulto gracias a la historia. Todo esto lo encontramos también en Salem’s Lot, menos acusado el componente “humano malvado que ayuda al Mal”, pero ahí está. La narración es muy cruda, creo que es uno de los mayores aciertos de la novela. Siempre me hace mucha gracia la gente que no lee/ve cosas de terror porque dice que no le dan miedo (como gran histérica del género me ofende más que me hace gracia, pero bueno), y siempre mi respuesta es la misma: coge un libro de Stephen King y léelo antes de dormir, tú sola en tu casa. Concretamente la primera vez que yo leí este libro con unos catorce años me pasé la noche esperando que un vampiro llamase a mi ventana (y preparada para decirle que conmigo esos cuentos no colaban, que no iba a dejarle entrar): ahora la perspectiva ha cambiado, pero la sensación desagradable de ser observado, de no estar solo, es algo de lo que no me he librado ahora, en su lectura con diecinueve. La atmósfera es vibrante, es hipnótica, las escenas son muy vívidas y en definitiva una se siente ahí mismo, oliendo el miedo de la gente, viendo a los personajes morir, abandonar y rendirse cuando se dan cuenta de que es imposible la lucha. 
“-Oh, padre mío, favoréceme ahora. Señor de las Moscas, favoréceme ahora. Te traigo carne podrida y ahumada. Para ganar tu favor he sacrificado, y con la mano izquierda te traigo el sacrificio. Sobre este terreno, consagrado en tu nombre, haz un signo para mí. Un signo espero para comenzar tu obra.”
Resulta quizá sorprendente ver que incluso en sus inicios King tenía una manera de escribir que ha ido alargando hasta la actualidad y perfeccionando con los años, convirtiendo así Salem’s Lot en una suerte de inicio de tradición literaria y sello personal. Me parece que las carencias toscas que tiene y que he comentado más arriba no logran desdibujar el hecho de que se trata de una novela terrorífica, bien labrada y pensada y con una melancolía increíble. Así que sí, recomendada y seguimos con King (y con el blog ahí).